¿1 Juan 5:7 es un Apócrifo? ¿Es la Biblia Confiable?

Porque tres son los que dan testimonio: en el cielo: el Padre, el verbo, y el Espíritu Santo; y estos tres concuerdan en uno.Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan. (1 Juan 5:7-8)

Se cree que esta es una añadidura (color rojo) de textos apócrifos que hizo la iglesia católica a la versión oficial que ellos usaban de la Biblia, conocida como la Vulgata Latina. La Vulgata, traducción latina del Siglo IV hecha por Jerónimo de Estridón por estar escrita en latín se necesito haberla traducido del griego pero se dice que los textos hebreo y griego, de los cuales se tradujo la Vulgata, son valiosos para corroborar la autoridad de ésta. Ya que esta interpolación no se encuentran en ningún manuscrito griego (excepto uno que data del siglo XVI, y en uno grecolatino del siglo XV) y tampoco en el Codex Vaticanus se le considera apocrifo.

Ya que Casiodoro de Reina al realizar su traducción de la Biblia al idioma Español, lo tradujo de la Vulgata, incluyó esos textos apócrifos. Algunas traducciones actualmente ya no la incluyen.

Por Ejemplo la Nueva Versión Internacional (NIV) escribe:

7 Tres son los que dan testimonio, 8 y los tres están de acuerdo: el Espíritu , el agua y la sangre

Nota: Esta pregunta pertenece al área de la crítica textual,* cuya especialidad es difícil y compleja. La crítica textual pretende establecer las diferencias que hay entre las muchas variantes que existen del texto bíblico, con la finalidad de identificar la posible versión original. ¿Difícil de entender? Trataré de explicarlo.

Primero. La crítica textual es un esfuerzo destinado a encontrar las diferencias que existen entre las versiones circulantes y el documento original perteneciente al escritor respectivo. Por ejemplo, no existe la versión original del libro Hechos de los apóstoles tal como salió de las manos de Lucas. Lo que se dispone son sólo copias del mismo.

Segundo. Existen más de 5.000 manuscritos griegos del Nuevo Testamento y al comparar uno con otro, el investigador encuentra adiciones, eliminaciones, y otro tipo de cambios. A esta realidad se la define como variantes textuales.

La crítica textual analiza dichas diferencias con el propósito de establecer cuáles fueron las adiciones o modificaciones realizadas a la versión original, como también, trata de establecer el motivo de los cambios. Aunque la mayor parte son de naturaleza accidental, hay otras que fueron realizadas a propósito, con la intención de hacer más comprensible el mensaje original.

¿Cómo es que los eruditos pueden detectar las modificaciones introducidas en el texto original? Utilizan tres líneas de investigación: Los manuscritos griegos, citas del Nuevo Testamento utilizadas en los escritos de la iglesia cristiana primitiva y, las primeras traducciones de la Biblia (El Latín y el Siríaco, por ejemplo). Entre otros asuntos, el proceso implica analizar a fondo la fecha y la calidad interna del manuscrito, partiendo del supuesto que cuanto más antiguo es el documento, más fiel es. También se considera que cuanto más difícil es la lectura tanto más apegado está el documento a la versión original, basados en el hecho de que había escribas que introducían adiciones con el propósito de "facilitar la comprensión".

En consecuencia, se prefiere las versiones más cortas —aunque en algunos casos los escribas accidentalmente pasaron por alto palabras o frases y, en otros, las omitieron por considerarlas irrelevantes o reiterativas. En algunas oportunidades ellos también reemplazaron palabras poco conocidas y utilizaron construcciones gramaticales que resultaran de más fácil comprensión para el lector.

Como criterio de selección para encontrar la versión más cercana al original, la crítica textual también se vale del propio texto bíblico. Considerando la Biblia como un todo, trata de descubrir el perfil del escritor, a partir del vocabulario, el estilo y el contexto.

Existe un consenso generalizado de que las diferentes variantes no afectan ni una de las doctrinas de la Palabra de Dios.

En el caso citado, sabemos bastante bien lo que sucedió. La parte que pusimos entre corchetes comenzó a figurar en un manuscrito de la versión latina recién a partir del año 600 d.C. En los manuscritos griegos recién apareció después del año 1400. Desde entonces, según expresan los entendidos, lo citado se encuentra sólo en cuatro manuscritos griegos que fueron traducidos del Latín e insertados en el texto mencionado. La adición no se encuentra en otra de las versiones antiguas.

¿Cómo es que pasó a formar parte del texto griego? El resto de la historio es la siguiente: Cuando Erasmo publicó su versión griega del Nuevo Testamento, en sus dos primeras versiones excluyó la adición de 1 Juan 5:7 (1516, 1519), argumentando que no había encontrado las palabras respectivas en el manuscrito griego. Bajo los efectos de la presión que alguien ejerció sobre él, respondió que si le podían demostrar una sola versión griega que tuviera las palabras en cuestión, las incluiría en la siguiente edición.

Con el manuscrito griego en su poder, al corroborar la existencia de la interpolación que estamos comentando —un erudito piensa que era del siglo XVI, traducido del Latín al Griego e incorporado al texto griego—, en 1522 Erasmo decidió incorporar dichas palabras a la versión griega del Nuevo Testamento. La Trinidad o Divinidad, es una doctrina bíblica, pero no se recomienda utilizar el texto comentado.

Manuscritos del Nuevo Testamento

Por Richard Neitzel Holzapfel

El Nuevo Testamento es una asombrosa colección de varios tipos de documentos, que incluyen cartas, bibliografías antiguas, sermones y narraciones históricas. Los estudios sobre el Nuevo Testamento nos han ayudado a reconstruir el mundo de Jesús y sus discípulos al proporcionar perspectivas históricas, culturales y lingüísticas; además, el estudio de los textos nos ha ayudado a apreciar el interesante y complejo relato de la transmisión del Nuevo Testamento desde la antigüedad hasta el presente.

En la actualidad, no parece que se haya preservado ningún manuscrito o escritos originales del Nuevo Testamento. En otras palabras, no podemos visitar ningún museo o biblioteca para ver el libro original de Mateo, o la epístola original que Pablo escribió a los Romanos. De hecho, los manuscritos más antiguos que han sobrevivido los estragos del tiempo ni siquiera son copias de los originales, ni copias de las copias. El texto más antiguo del Nuevo Testamento que se conoce, es un manuscrito de papiro más bien pequeño (véase la imagen) con Juan 18:37-38 en un lado (anverso) y Juan 18: 31-33 en el otro (reverso). Su pequeño tamaño minimiza su gran importancia. Producido aproximadamente en el año 125 de la era cristiana, sugiere una fecha del Evangelio de Juan anterior a la que tradicionalmente se le ha asignado (muchos eruditos asumen que el Evangelio de Juan fue escrito en los años 90 de la era cristiana). Además, el manuscrito fue descubierto en Egipto, lo que sugiere una rápida dispersión del Evangelio.

Las copias más antiguas de un libro individual del Nuevo Testamento datan del año 200 de la era cristiana. En las décadas y siglos siguientes, los escribas continuaron haciendo copias del Nuevo Testamento. Aún existen unos 5.700 manuscritos en griego de principios del siglo II hasta el siglo XVI. No es de sorprender que estos manuscritos contengan numerosas diferencias porque fueron copiados a mano a lo largo de los años. De hecho, existen unas 30.000 variantes de lectura. La mayoría de estas variantes de lectura no son teológicamente significativas, y probablemente fueron el resultado de errores humanos (cambios no intencionales hechos al texto durante el proceso de su copiado). Sin embargo, existen cambios bastante significativos, que muy probablemente fueron intencionales. Estos cambios se realizaron por una variedad de razones, que incluyen: (1) promover opiniones teológicas, (2) corregir errores que un escriba creía que existían en el texto, (3) concordar el texto a fin de que fuera igual a lo que estaba registrado en otro pasaje y (4) clarificar ciertos pasajes que pudieran ser confusos o mal entendidos.

1 Juan 5: 7

La versión inglesa del Rey Santiago (KJV) de 1 Juan 5: 7 conserva un cambio significativo: “porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno”. Los traductores de la KJV utilizaron los mejores manuscritos disponibles en esa época. Desde 1611, nuevos hallazgos han dado a conocer manuscritos antiguos que los eruditos creen que nos acercan mucho más al texto original. Este versículo en particular, que apoya una interpretación trinitaria de la Deidad, no se encuentra en los manuscritos más antiguos de 1 Juan, lo que sugiere que un escriba lo añadió por cuestiones teológicas.

La manera en que entendamos el Nuevo Testamento dependerá de qué variante de lectura aceptemos como la más cercana a la original. En este caso, algunos eruditos argumentan que el Nuevo Testamento no nos enseña explícitamente la doctrina de la Trinidad, porque esta singular e importantísima referencia no se encuentra en ningún manuscrito griego (manuscritos que abarcan más de mil años de transmisión del Nuevo Testamento). Debido a que no aparece antes del siglo XIV, algunas traducciones y versiones modernas de la Biblia no incluyen este versículo.

En la actualidad, vivimos en una época asombrosa en la que el trabajo sobre el Nuevo Testamento ofrece grandes perspectivas y nos permite acercarnos a los textos según fueron preparados originalmente en el siglo I.

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